Puede significar la gloria o el infierno de un equipo. El error de un árbitro a la hora de decidir sobre una jugada puede "ayudar" a la clasificación o la salida de una Selección durante el Mundial. Por eso, los hinchas le reclaman a la FIFA que sume la mayor cantidad de tecnología posible para ayudar a los jueces en la cancha.
Tras los cuestionados arbitrajes en los partidos entre Eslovaquia-Italia, Alemania e Inglaterra y Argentina-México la polémica sobre el uso o no de tecnología en la cancha revivió más que nunca en Sudáfrica.
En Pretoria, las actuaciones del uruguayo Jorge Larrionda y del italiano Roberto Rosetti, que dirigió el partido contra "El Tri" han sido duramente criticadas. A Howard Webb le reprochan no haber cobrado el supuesto gol que hizo el italiano Fabio Quagliarella frente a Eslovaquia.
"No es justo que por un gol, por un error, uno se quede afuera", dice Juan que vino desde California a ver sus compatriotas mexicanos. "Y nadie habla de mala intención del árbitro", aclara. "Pero esto es algo que la FIFA tiene que cambiar urgente".
Gregorio pasea sus últimos días en Sudáfrica con su camiseta mexicana a cuestas. Orgulloso del seleccionado de Javier Aguirre, sigue reclamando que se revea el gol de Carlitos Tévez.
José Roberto vive en Bello Horizonte, Brasil, y camina hacia el estadio Loftus de Pretoria. Propone que se le ponga un chip a la pelota para tener certeza de si entra o no en el arco, la misma idea que sugirió Miroslav Klose, uno de los goleadores de Alemania.
Cid también es brasileño, mientras asegura que la final será entre su selección y Argentina, pide que se filmen las jugadas para poder verificarlas.
Pablo es porteño y pone al tenis como ejemplo a la hora de hablar de arbitrajes ejemplares. Asegura que si cada equipo tuviera la posibilidad de discutir al menos tres jugadas con la ayuda de imágenes de televisión los partidos serían más justos.
Pero no todos están de acuerdo. Diego es argentino, vive en España y trabaja como árbitro. Al igual que Sergio Romero, el arquero de la Selección Argentina, cree que tecnología y fútbol no deben ir de la mano. "Terminaría siendo como el rugby", se niega. "Lo que hizo la FIFA de mostrar el offside de Tévez durante el partido, no se hace", no se puede exponer así a un árbitro, aunque se haya equivocado, explica.
Los detractores creen que el uso de cámaras le quitará espontaneidad y rapidez al juego. Para los otros, el sabor amargo de la injusticia no es admisible y disparan: "En un Mundial no puede haber errores".



