Ya se ha dicho que no debe haber nada en el mundo más uruguayo que Jaime Roos. Es algo que resalta todavía más tan lejos del Río de la Plata, con el hombre absolutamente consustanciado con la causa de la Celeste. A pasos del Loftus Versfeld de Pretoria, la gran voz uruguaya está casi sin voz. Lo mataron los gritos del partido contra Francia, pero con esa amabilidad tan de los suyos accede a contestar las preguntas de Clarín.com.
Para contar su fe para el partido contra los sudafricanos porque -como dice el Negro Jefe- "los de afuera son de palo" y su deseo de que haya clásico rioplatense en el Mundial. "Pero sólo en una final, porque también soy hincha de Argentina". Con esa ilusión se va para la cancha. "Vamos arriba hoy, eh", coinciden periodista y entrevistado. A llegar lo más lejos posible.



