El Maestro Tabárez, en su conferencia de prensa, le puso fin a la actuación uruguaya en el Mundial. Porque la Celeste no fue protagonista sólo dentro del campo de juego. También dio clase afuera, con un entrenador que la rompió cada vez que enfrentó a los micrófonos. En esta noche sudafricana, se despidió con riquísimos conceptos y un augurio importante para todo el fútbol charrúa.
"Tratamos de que se vea un equipo moderno. Hay que trabajar mucho para limitar al equipo rival. Creo que este equipo lo ha logrado en algunos partidos, poniendo además una intención de jugar bien, de tratar de crear problemas al rival. Somos concientes de que fuimos una sorpresa", dijo el Maestro para enmarcar la participación de Uruguay en Sudáfrica.
Pero fue más allá: "El rumbo está marcado, en los procesos futuros hay que sacar enseñanzas del perfil de estos futbolistas. No me parece demasiado vanidoso que si mejoramos un poco podemos tener más protagonismo en torneos internacionales".
Dentro de la cancha, el broche no pudo cerrar con una victoria, pero el papel de la Celeste fue por demás digno. "En la disputa del juego estuvimos bien, en algunos momentos dominamos a Alemania. Sobre todo cuando llegó el segundo gol que nos cayó como un balde de agua fría. Sabíamos que había que ganar para obtener la recompensa. Había que tomar ciertos riesgos. Sabíamos que no se podía jugar un partido por el tercer puesto con una actitud defensiva", manifestó.
Por último, dejó un mensaje para los uruguayos que se ilusionaron con esta selección: "Vaya que lo intentamos. Y no pudimos. Pero estos son resultados o circunstancias de una competición. Lo importante, como decía un mail que me llegó de una señora que no conozco. Esto ha hecho que mucha gente vea con otra perspectiva una derrota. Eso habría que lograrlo en todos los ámbitos".




