Sin ser una vedette, Bert van Marwijk estaba viviendo el momento que tanto había esperado frente a los micrófonos. Las críticas desde que asumió, allá tras la Eurocopa de 2008, se habían multiplicado, Por eso el desahogo y, tal vez, un exceso de euforia: "Hoy nos vamos de fiesta", aseguró el DT tras el 2-1.
"Cuando me contrataron y dije que teníamos que ir a ganar el Mundial, la gente se burló de mí. Pero si realmente se quiere conseguir algo hay que creer en ello. Ese era el mensaje que trataba de dejar", dijo el entrenador.
Sin embargo y pese a la alegría, el técnico holandés no dudó en admitir el mal primer tiempo que disputó su equipo, especialmente "en los primeros 20 minutos". "Le dije a Frank (De Boer, su asistente) que teníamos una oportunidad y en la segunda parte demostramos lo buenos que somos", remarcó Van Marwijk.
De todos modos, no se conforma. "Por supuesto que estoy contento. Pero todavía tenemos camino que recorrer. Aún quedan dos partidos, los más importantes. Queremos llegar hasta la final y que todo el mundo sepa que podemos lograrlo", comentó el entrenador.
Y siguió dedicando elogios hacia sus dirigidos. "Hemos mostrado que podemos jugar un fútbol fantástico. La gente puede pensar que soy arrogante, derrotamos a Brasil, somos el equipo número tres del mundo, eso es un hecho y no se debería tener miedo de hablar de ello", dijo.



