Pese a que los seleccionados europeos consiguieron sólo 6 de las 16 plazas de los octavos de final de Sudáfrica 2010, las ligas y los grandes clubes del Viejo Continente son los dominadores de la Copa del Mundo. Un dato contundente lo prueba: el 72% de los futbolistas que integran los planteles de las selecciones que ingresaron en la fase decisiva juega en clubes de Europa. Y los más probable es que esa proporción aumente a medida que el Mundial siga avanzando y queden los mejores equipos.
Esa hegemonía europea, además, está concentrada en las cinco ligas más impotantes. El 75% de los futbolistas de clubes europeos que llegaron cuartos de final -tres de cada cuatro- juegan en Inglaterra (63), Alemania (50), España (44), Italia (32) y Francia (9).
El caso de Italia es notable. Su equipo nacional, que defendía el título de campeón, ni siquiera pudo superar la primera ronda, y sin embargo, distribuidos en otros seleccionados, sus clubes tienen prácticamente un plantel y medio que entró en la fase decisiva para la pelea por llevarse la Copa.
Otro forma de medir el predominio de las ligas europeas es comparar cuántos jugadores de los clubes de cada confederación llegaron a octavos. De la UEFA fueron 265; de la Conmebol, que puso cinco seleccionados esa instancia, 35 (10%). El total de 368 futbolistas (16 planteles por 23 jugadores) se completa con 38 de la Confederación Asiática -un número que se explica porque Japón y Corea del Sur son de los pocos seleccionados integrados mayoritariamente por futboloistas de sus ligas locales-, 25 de la Concacaf y 5 de la Confederación Africana.
Esta globalización-europeización del fútbol va de la mano con otro fenómeno; la gran mayoría de los seleccionados está integrada por legionarios que juegan fuera de sus países. Los que futbolistas que juegan en la misma liga local que su selección son el 43%, mientras que los legionarios llegan al 57%.
Sólo Alemania e Inglaterra tienen planteles íntegramente compuestos por futbolistas de sus ligas locales. En el otro extremo están Brasil (2), Eslovaquia (2), Uruguay (2) y Ghana (3).
Incluso ya se puede hacer un adelanto: salvo que el título sea ganado por Japón, México o Paraguay (y ninguno de ellos parece favorito), el próximo campeón del mundo estará mayoritariamente integrado por futbolistas que juegan toda la temporada en Europa.
Por supuesto, también dentro de las grandes ligas la distribución de talentos es despareja, y son las instituciones más poderosas y que manejan mayores cantidades de dinero las que acaparan más cracks. Barcelona, Liverpool y Real Madrid, permanentes animadores de los campeonatos de sus países y de la Liga de Campeones, "pusieron" 10 futbolistas cada uno en octavos; Chelsea y Bayern Munich, 9, y el Inter de Milán, 7. Entre los primeros veinte clubes de este curiosos ránking, aportaron 129, más de la mitad de los "europeos" que llegaron a octavos de final.




