Dura derrota sufrió España en su debut en la Copa del Mundo. Es que el equipo de Vicente Del Bosque llegaba como candidato a llevarse el Mundial de Sudáfrica y por el contrario se encontró con la caída con Suiza por 1-0, pese a jugar mejor.
El arquero Iker Casillas, en tanto, contó que "nadie esperaba este resultado. El vestuario está triste, insatisfecho y de bajón, pero siempre hay que sacar las cosas buenas, para el siguiente partido. Es duro caer así, pero este vestuario se ha caracterizado por sacar las cosas buenas. Se ha hablado mucho de la condición de favorito antes del Mundial, pero no va a ser fácil, esa es la primera consecuencia".
"Por el juego de la Selección nadie podía esperar esta derrota. Ellos han sabido estar bien plantados atrás y esperando una jugada aislada o a balón parado. Han sabido estar atrás y contrarrestar nuestros ataques. Se ha dado así y siempre que pasa algo mal hay que sacar algo positivo, quedan dos partidos por delante y hay que sacarlos", agregó.
"No ha sido nuestro día. Hemos intentado ganar de manera ortodoxa y ya
en la segunda mitad de forma heroica, pero no hemos podido", expresó el
DT apenas finalizado el partido. Aunque dejó en claro que "el Mundial
aún no ha acabado".
El objetivo de España, según Del Bosque, es
claro: sólo sirve ganarle a Chile y Honduras, los otros rivales del
Grupo H. "La derrota ahora nos obliga a ganar los dos partidos que
quedan. No hay otra", completó.



