La República Popular Democrática de Corea del Norte participará de su segundo Mundial. La selección asiática ya obtuvo su mayor premio: jugar la Copa del Mundo de Sudáfrica. Sin embargo, para su entrenador, Kim Jong-Hun la Furia comunista no irá a "hacer bulto" al Mundial, sino que "está a la altura de cualquiera".
Corea del Norte practica un 4-5-1 y desarrolla una filosofía de juego defensiva para sorprender rápido de contra con su dupla de ataque Hong Yong-Jo (del FC Rostov de Rusia) y Jong Ta-Se (juega en la Liga de Japón). "Contamos con una estupenda pareja de delanteros, Hong Yong-Jo y Jong Ta-Se, cuya velocidad en ataque nos permite sorprender a cualquier rival", revela el propio Kim.
Pero Corea del Norte tiene un gran déficit: la altura. La mayoría de sus jugadores no superan el 1.80 metro y el juego aéreo es su talón de Aquiles. Sin embargo, el cuerpo técnico de Corea del Norte tiene como mayor desafío para el próximo Mundial apuntalar a una defensa petisa y evitar las faltas cerca del área.
Explica Kim Jong-Hun, el técnico de Corea del Norte: "Para nuestro juego no nos hemos inspirado en ninguno de los grandes equipos del mundo. Al contrario, hemos elaborado nuestra propia estrategia partiendo de los hombres que tenemos a disposición. En los partidos de visitante decidimos desplegar una táctica defensiva y jugar al contraataque, pero en casa la modificamos siempre que nos fue posible y empleamos un fútbol de ataque en busca de la victoria". Esas dos caras del equipo se verán en Sudáfrica.




