Como ante Honduras, Marcelo Bielsa vivió a fondo un nuevo partido mundialista al frente de Chile. Pero, al igual que en el debut, la procesión fue por dentro. Así, miró serio el partido -la televisión mostró sus ojos concentradísimos en el juego, en un plano detalle que será recordado por millones de chilenos-, no celebró el gol (se vio vuelta y se limitó a tomar un trago de agua) y se lamentó por las ocasiones desperdiciadas sobre el final. Luego, tras el pitazo final, salió disparado hacia los vestuarios. Un auténtico Loco.
Ante Suiza, con un gol de Mark González, Bielsa volvió a sumar de a tres en Sudáfrica. La Roja quedó líder del grupo H, aunque le queda lo más difícil: España, el viernes, en una posible definición del grupo. Por eso, el rosarino, que buscó desde el arranque con un ofensivo 3-3-1-3, sabe que todavía no se logró nada. Y así lo expresó en la conferencia de prensa post-partido.
Consultado por un periodista sobre qué espera del partido del viernes ante los españoles, Bielsa se mostró completamente cauto, pero a la vez entregado a lo imprevisible del fútbol. "El gran atractivo de este juego es que pocas veces confirma lo que uno cree que va a pasar. Yo no quisiera aventurar qué es lo que podemos conseguir en ese partido. Ojalá estos seis puntos sean la base para clasificar, que es el objetivo inmediato", afirmó.
Pero, señor Bielsa, ¿usted se imaginaba en esta situación, con seis puntos en el bolsillo y aún sin la clasificación asegurada?, insistió otro periodista. "Uno no imagina las cosas en esos términos. Insisto: el fútbol es inesperado y ofrece matices que uno no imagina. Este es uno de ellos. La clasificación no está conseguida y debemos luchar por ella con el mismo entusiasmo que mostramos hasta el momento", clarificó el rosarino.
Luego llegó el momento de hablar de la híper defensiva táctica suiza, que hoy -a pesar de la derrota- marcó el record de valla invicta en los mundiales. "El comportamiento me parece legítimo. Es un sistema que tiene un su haber éxitos importantes, algunos inmediatos (NdR: en referencia al triunfo ante España). Lo que hay que hacer es superarlo", explicó.
En tanto, consultado sobre si planea un cambio al esquema ofensivo armado para los primeros partidos, pensando en un rival que puede lastimar fácil como España, Bielsa se mostró fiel a su idea. "Intentamos ser protagonistas en todos los partidos. El viernes volverá a ser así, porque es la mejor manera, desde mi óptica, de intentar ser mejor que el oponente".
Sobre el desempeño de Humberto Suazo, que volvió tras una lesión, Bielsa afirmó que "jugó un primer período donde los espacios estaban muy reducidos, la pelota no le llegó clara y no hubo posibilidades de habilitaciones profundas y cercanas. No es sencillo. Jugó la porción del partido más difícil para los atacantes".
Y así, tranquilo, casi sin mirar a los periodistas, Bielsa dejó la sala. Chile había logrado una segunda victoria consecutiva en un Mundial, un hecho histórico. Todo un país salía a las calles a celebrar. Pero él, como si nada.




