Se fue la primera ronda del Mundial y el viejo y querido fútbol esbozó una mueca de tristeza. Porque más allá de las quejas múltiples por la pelota, una excusa ideal para disimular el mal trato que le dispensaron, tampoco se vieron los gestos de audacia suficientes como para entender la gloria que significa jugar esta competencia, según el argumento repetido de jugadores y entrenadores. Casi todos entregaron lo mínimo indispensable dentro de sus “modestas” posibilidades.
Argentina y Holanda fueron las únicas –entre 32 Selecciones-- capaces de sumar los nueve puntos de la serie de grupos. Y esa circunstancia las califica. Al cabo, llegaron y se quedaron con el manual del juego ofensivo, y Argentina, incluso, con una formación alternativa en el encuentro con Grecia. No le sobraron goles a los holandeses, es cierto, pero dieron una sensación de parentesco con sus viejos esplendores.
Las eliminaciones de Italia y Francia, los finalistas de Alemania 2006, dieron el síntoma de la pobreza de este Mundial africano. La “poderosa” Inglaterra de Fabio Capello penó con dos empates iniciales antes de lograr la apretada clasificación ante Eslovenia. Y Alemania, perdedora ante Serbia en el debut selló su clasificación con un golazo de Mesut Ozil, su nueva estrella, ante Ghana, el único africano que jugará octavos.
Para ayer se esperaban reivindicaciones para tanta tibieza. Que Brasil cerrara su serie con una buena demostración ante Portugal. O que Portugal confirmara que el 7 a 0 a Corea del Norte era el comienzo de una proyección. Nada de nada. Brasil, sin Kaká y sin robinho, se dedicó a cuidar el empate protocolar. Portugal, con Cristiano Ronaldo sin grandes brillos, se quedó conforme con el segundo puesto. Mezquindades repartidas.
La última chance era ver a la recuperada España del tiki tiki ante la presión y el funcionamiento creíble del Chile de Bielsa. Sólo algunos amagos en el primer tiempo. Y el gol del sabio Iniesta. En el segundo (Chile con 10) ni se rozaron. España ganaba y Chile rezaba para que Suiza no lo dejara afuera. El final fue jugar a nada.
El fútbol lagrimea en Sudáfrica. Pero queda un consuelo sudamericano. Todas las selecciones (5) de nuestro continente están entre las 16 de octavos. Y, bueno, quedarán sueños para cumplir, entonces.
Los que quedaron:
Sudáfrica
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Francia
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Grecia
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Nigeria
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Eslovenia
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Argelia
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Australia
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Serbia
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Dinamarca
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Camerún
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Costa de Marfil
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Corea del N.
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Nueva Zelanda
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Italia
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Suiza
Honduras
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Corea del S.
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EE.UU.
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Inglaterra
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México
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Eslovaquia
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Chile
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Japón
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Portugal
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Brasil
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Ghana
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Argentina
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Paraguay
OPINION
Sólo lágrimas de fútbol
26/06/2010 - 06:15 / ENVIADO ESPECIAL / Horacio Pagani - hpagani@clarin.com
ENCUESTA
Sin Maradona, ¿quién debe ser el técnico de la Selección?



