Sufrió. Mucho. Se agarró la cabeza en un gesto de desconsuelo tras el segundo gol español. Pasó los últimos quince minutos del partido gritando a toda voz a sus defensores que adelantaran el equipo, que alejaran lo más posible a Torres, Villa y compañía del arco de Bravo. Y, tras el pitazo final, salió -como en los partidos anteriores- veloz hacia los vestuarios. Chile, el Chile de Marcelo Bielsa, se había clasificado a octavos de final.
Por un error del arquero Claudio Bravo, España -a los 24 minutos- abrió el marcador y ahí empezó el sufrimiento en un partido que se presentaba parejo. Sólo 13 minutos más tarde, una excelente jugada colectiva española terminaba en 2-0 y expulsión Marco Estrada. La historia se ponía cuesta arriba para Bielsa, a quien los fantasmas de la eliminación con Argentina en Corea-Japón 2002 comenzaban a revolotearle. Pero el gol de Millar en el arranque le devolvió las esperanzas, y el 0-0 entre Suiza y Honduras hizo el resto.
Ya en conferencia de prensa, sereno y reservado como siempre, el rosarino salió a mostrar su felicidad en cuentagotas y a aclarar que va a hacer todo lo posible para seguir en Sudáfrica, para darle pelea a Brasil, su rival en octavos de final el próximo lunes. "Festejar la clasificación cuando se superpone con una derrota supone alguna ambivalencia", admitió el Loco.
"Muchos tienen la sensación de labor cumplida. Pero para nosotros no es así. Celebramos continuar en el torneo y haremos todo lo posible para seguir", expresó Bielsa, quien tendrá que trabajar duro para rearmar un equipo que no podrá contar con Estrada por expulsión, y Medel y Ponce por doble amarilla. En el haber tendrá los regresos de Matías Fernández, Carlos Carmona y tres días más para poner a punto a Humberto Suazo, una carta clave para la delantera.
"Estoy muy contento por el esfuerzo que han hecho los futbolistas y por el apoyo incondicional de la gente. Por poder darle alegría, sobre todo, a aquellos que no pueden procurársela por otros medios", afirmó el argentino, cada vez más ídolo entre los hinchas de La Roja.
Sobre el hecho de aguantar todo el segundo tiempo con diez, Bielsa reflexionó que "si España hubiese tenido necesidades, nos hubiera hecho pesar mucho más ese hombre más que tenía". "Nosotros no pensamos que somos mejores que España, pensamos que podemos competir con ellos de manera equilibrada si jugamos bien y si los obligamos a jugar por debajo de su nivel'', señaló.
"Jugar muy bien implica no cometer errores importantes, no pudimos aplicar esa premisa, pero pese a eso los primeros 40 minutos fueron equilibrados en posesión, dominio y situaciones de gol", añadió. "A partir de allí el partido es otro y (el análisis) se opaca un poco por las necesidades de los dos equipos. España sintió que era suficiente con ganar y nosotros instintivamente sentimos que clasificar era el objetivo prioritario", explicó.




