Cada vez que juega Brasil, sea cual fuere el escenario, en el contorno predominará el amarillo mezclado con el verde. Es así, aunque duela: Brasil tiene adeptos en todos los rincones del planeta. Porque irradian alegría, porque donde están hay samba y porque, generalmente, intentan dar espectáculo (pese a la austeridad de Dunga). Ayer, en la helada Johannesburgo (anoche un poco menos helada), Brasil otra vez fue bien local: el Soccer City se pareció mucho a una sucursal del Maracaná. Se gritaron los goles como propios y en los últimos minutos hubo un abucheo generalizado para el árbitro francés Stephane Lannoy, quien a dos minutos del final expulsó a Kaká por hacer sencillamente nada... "¡Injustam una expulsión injusta!", bramó Dunga. Kaká frenó a un rival con el codo en el pecho (sin pegarle) y el marfileño se tomó la cara. ¡Increíble!
En los palcos, calentitas, cómodas y bien atendidas, varias personalidades gozaron con ese golazo de Luis Fabiano, el primero, el que tuvo un par de paredes, un taco, un pase magistral de Kaká y una definición exquisita del delantero. Aplaudieron Zinedine Zidane, el holandés Clarence Sedoorf, el francés Christian Karembeu, Michael Platini y el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma. También con el desborde de Kaká en el tanto de Elano. Eso sí: nadie dijo nada, ni se les vio un gesto de repudio, cuando todo el mundo advirtió que Luis Fabiano, en el segundo, acomodó la pelota dos veces con un brazo. "Quizás fue la sagrada mano de Dios. Para que el gol quedara más bonito tenía que tener un toque, el toque con el brazo", se sinceró el goleador. Provocó tanto impacto que hizo furor en la red social Twitter: "La mano de Dios se convirtió en la mano de Luis Fabiano", es uno de los "tweets" más reiterados. "Luis Fabiano es mejor que Maradona porque tocó la pelota con las dos manos", ironizó otro "torcedor". "Fue tan bonito que el juez tuvo miedo de anularlo", cerró otro fanático.
Fue una verdadera odisea llegar hasta el estadio porque la autopista N1 estaba intransitable. La caravana de autos con banderas brasileñas era interminable. Obviamente, las vuvuzelas, infaltables, se acoplaban al ritmo que imponían los sudamericanos. Todos los caminos ya conocidos estaban semicortados, en un día en el que hubo más sensibilidad de lo normal porque a mitad de mañana se escuchó una explosión muy cerca del estadio que hizo vibrar al Centro de Prensa. Sin embargo, desde la organización minimizaron el hecho aduciendo que "no hubo tal explosión, sino que el ruido corresponde a la actividad normal de una mina cercana al estadio".
Sí hubo un par de explosiones bien entrada la noche, verdaderas explosiones que detonaron Luis Fabiano por duplicado y el volante Elano. Si hasta ese grupito de marfileños disfrutaron de la escasa dosis de jogo bonito del "penta".
Los que quedaron:
Sudáfrica
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Francia
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Grecia
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Nigeria
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Eslovenia
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Argelia
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Australia
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Serbia
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Dinamarca
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Camerún
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Costa de Marfil
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Corea del N.
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Nueva Zelanda
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Italia
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Suiza
Honduras
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Corea del S.
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EE.UU.
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Inglaterra
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México
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Eslovaquia
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Chile
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Japón
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Portugal
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Brasil
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Ghana
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Argentina
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Paraguay
“Fue la sagrada mano de Dios”, se sinceró Luis Fabiano
21/06/2010 - 06:21 / JOHANNESBURGO / Fernando Gourovich, enviado especial - fgourovich@clarin.com
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