Nada de escaparles a los rivales difíciles. ¿O es que los brasileños creen que tienen todas las de ganar contra Argentina? En la entrada del Ellis Park de Johannesburgo, antes de jugar contra Corea del Norte, torcedores llegados desde San Pablo, Río de Janeiro, Brasilia y demás ciudades coincidieron en su deseo de jugar la final del Mundial contra la Selección.
Más allá de la lógica confianza para su debut ante la débil Corea del Norte, los brasileños fueron más allá. Imaginaron el encuentro decisivo del 11 de julio con un clásico sudamericano y una victoria soñada. También queda evidenciado que, más allá de los 20 años en los que Argentina no llega a una final, el rival elegido por los pentacampeones sigue siendo la Selección.




