Maradona develó el misterio y eligió a sus 23 guerreros que irán a Sudáfrica por la tercera corona de la Selección a nivel mundial. Con mucha lógica y quizás alguna sorpresa, Diego optó por un plantel con variantes en defensa, jugadores polifuncionales y muchos hombres arriba.
Partiendo desde su propio arco, Diego eligió primero a los tres que podrán estar bajo los palos. Sergio Romero mostró contundencia y fue uno de los mejores de la Selección en los últimos partidos de las Eliminatorias, cuando las críticas al equipo eran moneda corriente, y en los amistosos internacionales. Detrás de él aparece uno que era fija para estar en la lista y en el banco de los suplentes como Mariano Andújar, de buen rendimiento hasta la derrota con Brasil que le costó el puesto.
Para elegir al tercer arquero, Diego se quedó con lo que vio en los amistosos del fútbol local y no llevó al arquero de mejor presente en el fútbol argentino. Diego Pozo se ganó su lugar en los 23 y Adrián Gabbarini quedó afuera, pese a ser uno de los mejores futbolistas del Clausura. Al ser un puesto que no reviste vital importancia, la discusión se apaga muy rápido.
En la línea defensiva, Gabriel Heinze, Walter Samuel, Nicolás Otamendi y Martín Demichelis, estaban confirmados como titulares, aún antes de que saliera la lista de los 30. Una defensa sin laterales, que justifica las presencias de Clemente Rodríguez y especialmente el de la sorpresa, Ariel Garcé, dos que pueden jugar por los costados, en caso de necesidad. Entre los 23 también entró Nicolás Burdisso, la primera opción para reemplazar a los centrales. Afuera Insaurralde, como se esperaba.
En definitiva, más allá de los nombres, no se puede discutir la elección de Diego. Cinco centrales, de los cuales dos pueden jugar por los costados como Heinze y Otamendi (de hecho, serán los laterales titulares). Dos laterales como Clemente y Garcé, que justamente es central natural con la función del carrilero incorporada.
Siete fueron los mediocampistas que eligió Diego para Sudáfrica. Tres que van por afuera (Angel Dimaría, Jonás Gutiérrez y Maxi Rodríguez), tres centrales (Juan Sebastián Verón, Javier Mascherano y Mario Bolatti) y otro que puede ir por los costados y también jugar como enganche, en caso de necesidad. Bien a la hora de elegir variantes, especialmente para jugar con un 4-4-2, con la opción de un enlace.
Afuera quedaron Sebastián Blanco, otro enganche, José Sosa, de buen rendimiento en el Clausura y que peleó su lugar con Maxi Rodríguez y Jesús Dátolo, con menos chances que el resto.
En la lista parece haber superpoblación de delanteros. Lionel Messi y Gonzalo Higuaín, los titulares. Carlos Tevez la primera opción para reemplazarlos y Sergio Agüero, Diego Milito y Martín Palermo como variantes. Seis puntas, de los cuales, como mucho, podrán jugar cuatro en un mismo partido, en caso de extrema necesidad. De todos ellos, apenas uno, como Messi, tiene incorporada la función del volante ofensivo. Afuera quedó Ezequiel Lavezzi, otro que podría haber servido como variante como mediapunta.
En definitiva, Diego eligió. Obviamente, no todos pueden ni deben estar de acuerdo a la hora de analizar nombre por nombre. Pero más allá de los apellidos, Maradona lleva a Sudáfrica un plantel armado alrededor de un equipo titular que ya eligió y sabiendo tiene las armas para cambiar en caso de necesitarlo, en caso de que el agua llegue al cuello.




