Es una derrota de las que duele en el alma, en el corazón de todos los argentinos. Una goleada que se instala como de las más duras, implacables, de la historia argentina en Mundiales. Es un golpe de nocaut. Como dijo Maradona después: "Es como una trompada de Mohamed Alí".
El peor de todos los resultados, el más humillante, Argentina la recibe en Suecia, en 1958, hace 52 años: 6-1 ante Checoslovaquia. Después de aquel 15 de junio, Argentina, que había viajado con alma de campeón, vuelve al país sin pena ni gloria. Una lluvia de críticas recibe a los jugadores, al cuerpo técnico y a los dirigentes. La desaparecida revista Goles, titula: "La goleada checa establece la realidad de un fracaso que nos obligará a seria meditación". Y en sus páginas, Enzo Ardigó escribe: "Porque habrá que remontarse muchos años en el recuerdo para encontrarnos con una labor tan pobre, tan descolorida e ineficaz como la que sufrimos ante Chechoslovaquia". Amadeo Carrizo, arquero de aquel equipo, recuerda, el jueves pasado, en Clarín: "Llegamos demasiados confiados, a decir verdad. Creíamos que éramos los mejores del mundo y sufrimos un golpe muy duro". Guillermo Stábile, hasta ese momento el entrenador eterno de Argentina -había asumido su cargo en 1939-, comenta: "Checoslovaquia fue muy superior y ganó bien. He aprendido una buena lección en este campeonato. La técnica ya no lo es todo. Desde ahora en adelante, el fútbol argentino deberá combinar el perfeccionamiento técnico con la fortaleza física que carece en este momento". En cambio, Maradona no se resigna y asegura tras la eliminación: "No se cumplió el sueño, pero sí se encontró un camino de respeto a la historia del fútbol argentino". Lo que llegó después del 58 no fue mejor. Los presidentes de Boca y River , Alberto J. Armando y Antonio Liberti, inventan el Fútbol Espectáculo, con contrataciones de jugadores extranjeros, especialmente brasileños, para animar el fútbol local. Pocos cumplían. Los técnicos se sucedían año tras años. También fracasos e injusticias. En Chile 62, en Inglaterra 66, la eliminación para el Mundial 70 a manos de Perú, y, la última, en Alemania 74. Luego llega César Luis Menotti y la Selección es prioridad.
Unos meses antes, en Alemania 74, Argentina sufre una nueva goleada. También 4-0, como la de ayer, pero es 26 de junio. La recibe del mejor equipo del Mundial, Holanda, en el primer partido de la segunda fase. Al otro día, el inolvidable crítico Dante Panzeri escribe en el diario La Opinión: "Los goles holandeses pudieron ser seis, siete. No fue una superioridad. Ni tampoco lo que se dice pasar por encima. Fue peor: jugaron cuando ellos quisieron y no nos dejaron jugar ni cuando ellos no querían jugar". Después, Argentina pierde con Brasil 2-1 y empata con Alemania Oriental 1-1. Y regresa.
Sudáfrica ya es historia para Argentina. La goleada, también.
Los que quedaron:
Sudáfrica
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Francia
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Grecia
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Nigeria
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Eslovenia
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Argelia
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Australia
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Serbia
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Dinamarca
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Camerún
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Costa de Marfil
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Corea del N.
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Nueva Zelanda
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Italia
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Suiza
Honduras
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Corea del S.
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EE.UU.
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Inglaterra
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México
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Eslovaquia
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Chile
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Japón
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Portugal
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Brasil
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Ghana
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Argentina
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Paraguay
Una goleada que va al baúl de las caídas más dolorosas
04/07/2010 - 07:22 / Oscar Barnade - obarnade@clarin.com
ENCUESTA
Sin Maradona, ¿quién debe ser el técnico de la Selección?



