01:26hs 6:26hs
Todos los resultados

Los que quedaron:

Sudáfrica  -  Francia  -  Grecia  -  Nigeria  -  Eslovenia  -  Argelia  -  Australia  -  Serbia  -  Dinamarca  -  Camerún  -  Costa de Marfil  -  Corea del N.  -  Nueva Zelanda  -  Italia  -  Suiza
Honduras  -  Corea del S.  -  EE.UU.  -  Inglaterra  -  México  -  Eslovaquia  -  Chile  -  Japón  -  Portugal  -  Brasil  -  Ghana  -  Argentina  -  Paraguay

Sufrir lejos de casa

Orode, el nigeriano de San Lorenzo, ama el asado pero hincha por Brasil.

13/06/2010 - 11:22

Allí están, son cuatro morenos parados frente al televisor con la mano en el pecho y entonando su himno emocionados. Ellos son nigerianos y viven en Argentina buscando su camino detrás de una pelota de fútbol. El bajito de sonrisa de teclas de piano es el más conocido. Felix Orode, tiene 19 años y jugó en San Lorenzo y Nueva Chicago. A la derecha está su amigo Evans, más tímido y vestido de ropa deportiva. Cierran filas, Fatai Olushola -jugó en Godoy Cruz- y Henry Odia, quien dice que es “doble cinco”.

Entonan fuerte y, ni bien terminan, gritan como si sus jugadores los escucharan desde tan lejos. El cronista y el fotógrafo argentinos son “visitantes” en el barrio de San Cristóbal que, a estas alturas, vive un clima futbolero digno de la lejana Lagos, en Nigeria.
La ropa de Fatai llama la atención. Tiene, además de una bermuda de jean, un calzoncillo puesto por fuera de la otra prenda. Completan el combo un gorro raro, una zapatilla azul y una roja. No es ningún traje típico. Es que en el Mundial 2010, no solamente Bilardo conoce de cábalas...

La antena colgada de la cortina sintoniza el partido mejor de lo esperado. “Ganamos 2 a 1”, tira Orode de entrada. Ellos, que dicen temer a Messi, ya están viviendo en carne propia al sufrimiento desde lejos. Heinze ni siquiera los deja acomodarse y logra -con su gol- borrarles un rato la buena onda que desbordan. Piden “red card” para Verón, se revuelcan en el piso en un tiro que sale cerca y hasta comentan que su segundo equipo, después de Nigeria, “es Brasil”. Una chicana para los argentinos presentes.

Al entretiempo se van enojados. Felix abre una gaseosa y Evans hace café. “Aposté una coca por el partido”, dice Fatai resignado. “Extrañamos mucho Nigeria, pero queremos triunfar acá”, se pone nostálgico Orode. Al toque vuelve la risa: “Lo que no cambio por nada del mundo es el asado”.

El segundo tiempo los encuentra ovacionando a Obafemi Martins al grito de: “Oba-Oba”. Igual, no camina la cosa para Nigeria. Ya protestan por los goles errados.Luego del sufrimiento de argentinos y nigerianos, el árbitro marca el final. La mueca negativa les dura dos repeticiones del gol. “Clasifica Argentina y segundo Nigeria”, tira Evans en un tosco castellano. Frente a la tele queda, más que un resultado, la sensación ineludible de pertenecer. Hoy, a 10.000 km, el corazón de los cuatro latió al ritmo de su hogar lejano.

SEBASTIAN VARELA DEL RIO

ENCUESTA

Sin Maradona, ¿quién debe ser el técnico de la Selección?

  • Alejandro Sabella
  • Claudio Borghi
  • Gerardo Martino
  • Sergio Batista
  • Otro

MISION MUNDIAL WEB TV