Mientras decenas de barrabravas argentinos siguen llegando cada día a Sudáfrica con la intención de ver de cerca a la Selección, la policía local y los efectivos de la División Eventos Deportivos de la Policía Federal, les quieren hacer sentir que no podrán manejarse a su antojo.
El comisario mayor Hugo Lompisano, le confirmó a Clarín que esta madrugada, en una acción conjunta con miembros del grupo Task Force de la policía nacional sudafricana, realizaron un operativo en el Hotel Road Lodge, de Johannesburgo, donde se alojan 42 de los barras argentinos.
"Revisamos las habitaciones, les tomamos fotos y les preguntamos cuánto dinero tenían. Como no tienen tickets para los partidos de Argentina, les informamos que los días de partido no podrán acercarse a menos de un kilómetro del estadio. Después nos retiramos y les deseamos que tengan una buena estancia en Sudáfrica", relató Lompisano a Clarín.
En tanto, los 10 miembros de Hinchadas Unidas Argentinas rechazados por Sudáfrica pasaron la noche en oficinas del aeropuerto de Johannesburgo y embarcaron a las 15.10 en un avión de la línea TAAG, la misma que los había llevado desde la Argentina, con destino a Luanda, la capital de Angola. Una vez allí, deberán esperar que haya disponibilidad de vuelos para trasladarse a Río de Janeiro y luego a Buenos Aires.
Según versiones, la intención era que los 10 barras embarcaran anoche, pero el capitán de la nave se negó a dejarlos subir a su avión por haberlos encontrado "exaltados".




