En octubre de 2009, a horas de la última y decisiva doble jornada de
Eliminatorias, ante Perú y Uruguay, en el predio de Ezeiza, Clarín
mantuvo una charla exclusiva con Gonzalo Higuaín, uno de los que llegaba
para apagar el incendio. Tomás Guasch, el prestigioso periodista
español, estuvo como testigo. Es más, fue él el que rompió el hielo:
"¡Hola chaval! ¡¿Cómo estás?! ¡Qué manera de traerte competencia! ¡¿Cómo
va a jugar el Real Madrid con tantos delanteros (Cristiano Ronaldo,
Benzema, Raúl)?!". La respuesta de Pipita fue tan espontánea como
contundente: "Tranquilo. Esta historieta es muy larga. Al final voy a
terminar jugando yo. No lo dudes". A base de goles y destacadas
actuaciones, el ex River cumplió con su intuición y se ganó un lugar
entre los titulares merengues. Pero no se quedó ahí: al mismo tiempo
acaparó la atención de Maradona y cumplió su sueño de jugar en la
Selección Argentina.
-Después de los rumores y los
trascendidos sobre tu ausencia que se generaron desde el Mundial Sub 20
de Canadá, parecía que estabas prohibido. ¿Cómo viviste ese proceso?
-La verdad, siempre me mantuve al margen. Nunca fui pesimista.
Si no me tocaba, mala suerte. Nada más. Siempre pensé en positivo.
En
los tiempos en que no me citaban yo le metía más ganas. Me esforzaba el
doble. Intuía que me iban a dar una chance en algún momento. Entonces,
tenía que estar excelentemente preparado. Se me dio y gracias a Dios
estoy acá, cumpliendo un sueño y disfrutándolo todo al máximo.
-Tu
primer Mundial te llega en un gran momento: venís de ser el goleador
del Real Madrid...
-Sí, por suerte tuve una gran
temporada. No imaginaba terminar con 27 goles... Solamente me faltó
ganar algún título con el Real.
-No sos el único que
llega derecho a esta competencia.
-No, y eso está
bárbaro. Si sumamos todos los goles que hicimos los seis delanteros que
estamos acá, la cifra es abultadísima. Impacta. En las ligas estuvimos
intratables. Esperemos ahora mantener el nivel en el Mundial.
-A
esta Copa del Mundo, llegan los goleadores más implacables.
¿Estás
bien preparado para dar pelea entre los más grandes? -Sí, claro que sí.
Me veo peleando arriba en la tabla de goleadores. No conozco ningún
delantero que al arrancar una competencia no lo haga con la ilusión de
ser el máximo goleador. Yo no soy la excepción. Al contrario.
-¿Quiénes
van a estar en esa pelea?
-Uff... Están todos acá.
Villa, Rooney, el brasileño Luis Fabiano; no sé, hay muchos, no puedo
decir uno en particular. También puede que tenga un rival acá adentro,
en el seleccionado argentino. Está Messi, Milito, Tevez, Agüero y
Palermo... Es una sana rivalidad la que tenemos entre nosotros. Ojalá
que el goleador del Mundial sea argentino, eso significaría que el
equipo va a llegar bien lejos.
-¿Y qué tan lejos creés
que pueden llegar?
-Uno desea llegar a la final y
ganarla. Pero para eso hay que hacer un gran sacrificio. Jugar bien.
Prepararse como nunca. Son muchas cosas las que se tienen que dar.
Igual, nosotros preferimos mantenernos en silencio, como hasta ahora.
Queremos ir de atrás, despacito. La idea es aparecer sobre el final,
sorprender.
-¿Está mal decir que Argentina tiene los
mejores mediocampistas ofensivos y los mejores delanteros del mundo?
-Yo digo que del medio para adelante Argentina es una potencia
mundial. Sin embargo, a esas individualidades hay que ayudarlas. El
Mundial no lo gana uno solito, lo ganan los 23 futbolistas que conforman
el grupo.
Habla con cautela este delantero de 22 años que nació
en Brest, Francia, en la época en la que su papá, Jorge, jugaba al
fútbol. Le asegura a Clarín, en el interior del HPC que todavía no
espiaron a los rivales del Grupo B. Destaca la felicidad por haber
renovado con el club madrilista hasta 2016 y recuerda su primer contacto
con Maradona: "Lo veía de chico en videos. Y la primera vez que me lo
crucé en persona fue en el aeropuerto de Barajas, cuando la Selección
iba a Rusia. Ese fue mi primer contacto. Yo venía de realizar la
pretemporada en Canadá con el Real Madrid y ahí me dijo que me estaban
siguiendo de cerca. Luego, al poco tiempo, me citó."
-¿Cómo es Diego como DT?
-Y es algo tremendo ser dirigido por el mejor jugador de todos los tiempos. Es una experiencia muy pero muy rica. Trabaja muy bien, tiene su método personal y hay que respetarlo. Pero, además de destacar a Diego, creo que contamos con el plantel más rico. Para mí, estar acá es un orgullo.


