"Lo llaman la vuvuzela suelta del Mundial. Se derriten cuando derrama amor y abraza a sus jugadores como un osito de peluche con aritos de diamante y sin cuello. No dejan de festejar sus irónicas declaraciones, como cuando responde a una pregunta sobre su estilo de abrazar y besar (a los jugadores) diciendo que aún así sigue prefiriendo a las mujeres, en especial, a Verónica, su novia, "que es rubia y tiene 31 años". A los 49 años, Diego Maradona no es ni rubio ni tiene 31 años. Pero él es el Señor Improvisaciones en la era del lobby, el Hugo Chávez del fútbol internacional. Como técnico de un equipo argentino sumamente talentoso, armado a imagen y semejanza de su propio talento extravagante, Maradona está teniendo un buen Mundial. A los genios se les permite mucho. Vestido con un brilloso traje y brillosos zapatos, se pasea por los límites de la cancha durante los partidos. La pasión nunca lo abandonó. Maradona sabe que no puede haber un ballet sin una prima ballerina".
Extracto de la nota de Roger Cohen en el New York Times
Los que quedaron:
Sudáfrica
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Francia
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Grecia
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Nigeria
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Eslovenia
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Argelia
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Australia
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Serbia
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Dinamarca
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Camerún
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Costa de Marfil
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Corea del N.
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Nueva Zelanda
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Italia
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Suiza
Honduras
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Corea del S.
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EE.UU.
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Inglaterra
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México
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Eslovaquia
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Chile
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Japón
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Portugal
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Brasil
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Ghana
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Argentina
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Paraguay
Diego, en el New York Times
22/06/2010 - 06:09
ENCUESTA
Sin Maradona, ¿quién debe ser el técnico de la Selección?



