España y Diego Forlán no fueron los únicos que festejaron en el último día de competición en Sudáfrica. Al campeón y a la figura, se les sumó Thomas Müller, elegido Mejor Jugador Joven del Mundial y Botín de Oro, gracias a que tuvo más asistencias que otros tres futbolistas que terminaron junto a él, como goleadores de la Copa.
Se sabía que el alemán de 20 años, revelación en esta Copa del Mundo, se iba a quedar con el premio Hyundai al Mejor Jugador Joven de la competición. No es para menos. Conquistó cinco goles y fue la gran figura de Alemania, que finalizó en el tercer lugar.
Lo que no se esperaba era que se quedara con el Botín de Oro al máximo goleador del Mundial. Porque llegó al último día empatado con Diego Forlán, David Villa y Wesley Sneijder con cinco tantos, en la cima de los artilleros. Y encima, el español y el holandés aún debían disputar la final.
Como Villa y Sneijder terminaron la final sin convertir, los cuatro terminaron igualados. Y ahí apareció el segundo criterio de selección: el que más asistencias tenía, se quedaría con el trofeo. Y en ese rubro, Müller terminó con tres, muy por encima de sus rivales.




